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CP- BOLETÍN FINANCIERO - NOVIEMBRE 2020

COMUNICADO DE PRENSA

 

Sistema bancario con desempeño favorable

 

Durante 2020 los bancos realizaron sus actividades en un entorno marcado por los efectos de la emergencia sanitaria contenerla, las cuales tienen un fuerte impacto en la actividad económica global, y en El Salvador.

 

El crédito registró un saldo de US$13,302 millones a octubre de 2020, creció 2.4% anual. El financiamiento empresarial aumentó 4.7%, equivalente a US$281.8 millones. Son recursos que han apoyado a empresas de diferentes segmentos y sectores económicos. Servicios, Comercio e Industria, fueron los rubros más favorecidos, concentran el 65.8% del crédito a empresas. Así, los bancos continuaron apoyando la recuperación de la economía salvadoreña.

 

Los depósitos persisten creciendo a tasas interanuales de dos dígitos durante 2020. A octubre, aumentaron 11.1%, arribando a US$14,802 millones, es una señal de la confianza del público en los bancos. Este crecimiento se observó principalmente en los de cuenta corriente (12.9%) y de ahorro (17.9%), originado mayormente por empresas y personas. 

 

A octubre, la liquidez del sistema bancario es amplia, el coeficiente de liquidez neta registró 38.2% (35.7% un año atrás). La ratio de solvencia fue 14.90%, superior al 12% requerido por ley. La cobertura de reservas alcanzó 201.3%. En suma, los indicadores financieros muestran solidez y estabilidad del sistema bancario, desde antes de la pandemia, lo que ha permitido a las entidades apoyar a sus clientes afectados por esta crisis, con soluciones financieras flexibles, y continuar desembolsando créditos.

 

El uso de canales digitales que ofrecen los bancos miembros de ABANSA a la población ha aumentado.  Las transferencias electrónicas, por medio de UNI, muestran un importante incremento del volumen de transacciones, cada vez más personas utilizan las plataformas digitales, como la ofrecida por UNI, banca en línea y banca móvil.

 

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Un entorno económico retador

La economía global ha sido afectada por la pandemia y las medidas para contenerla. El FMI pronosticó en octubre que el PIB mundial disminuirá 4.4% en 2020. En Centroamérica, se prevé que El Salvador y Panamá tendrán la mayor afectación del PIB (-9%) y en Guatemala, el impacto sería menor (-2%).

 

Durante la segunda mitad de 2020, algunas variables económicas muestran un cambio de dirección. Las remesas familiares, de enero a octubre aumentaron 2.6% respecto a igual período de 2019, y el crecimiento interanual, desde junio es de dos dígitos, asociado a la mejora del mercado laboral estadounidense. Las exportaciones se contrajeron 18.8% de enero a octubre, comparado con el mismo período del año previo, es una reducción menor que la observada al primer semestre, y desde septiembre exhiben tasas de crecimiento mensual positivas.

 

El déficit fiscal alcanzó $2,251 millones a septiembre (5.9 veces más que en igual período de 2019) y la deuda pública rondaría 90% del PIB al final del año. ABANSA considera necesario que la gestión fiscal busque eficiencia en el gasto y que la deuda pública sea sostenible, así como predictibilidad de la política fiscal a mediano plazo, lo que contribuiría a mejorar la percepción de riesgo soberano.

 

La recuperación económica del país requiere preservar un entorno favorable a la inversión y a la generación de empleo. En tal sentido, el respeto a la institucionalidad y al estado de derecho son esenciales, así como realizar esfuerzos para lograr acuerdos entre los órganos del Estado en temas de la agenda nacional.